El mar

Me gusta visitar de vez en cuando el mar para recordar de qué trata la vida. Es que hay tantas lecciones que nos regala con tan sólo admirarlo. Pero no con una mirada juiciosa, altiva: se necesita una mirada humilde, necesitada de aprender. Sigue leyendo El mar

Atardecer

Te pedí que recordaras el más bello atardecer que habían contemplado tus ojos. Me gustaba ver tu cara cuando te hacía todo tipo de preguntas extrañas, inesperadas. Esa ocasión no fue la excepción. Como pudiste, sonreíste y levantaste ligeramente la cabeza, buscando en esa parte del cerebro donde se guardan los recuerdos, el más bello de los atardeceres acumulados. Sigue leyendo Atardecer